ESPERANZA

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Me produce desazón y enfado cuando tengo delante de mi un  paciente que viene multidiagnosticado y multimedicado definiéndose a si mismo a través de una etiqueta que otro le asignado, pero que como ese otro,parece ser una figura de autoridad, esa etiqueta no es cuestionable para el mismo, para su entorno y para la sociedad en general.

Esto hace muy difícil el abordaje cuando el paciente convierte esa sentencia en una creencia inmutable y no cuestionable .

No me dejo convencer

En esta sociedad tan medicalizada y rápida las personas no tienen los recursos familiares y ancestrales que las sociedades antiguas después de años de sabiduría y conocimiento tenían previstas.

Antiguamente cuando una persona perdía a un ser querido, sufría un shock o un daño,se entendía que la persona necesitaba un tiempo de duelo para volver a la vida normal, durante ese tiempo,a veces se representaba mediante rituales. vestimenta, etc. La sociedad y el entorno asumían que esa persona no estaba en condiciones optimas todavía para volver a su vida normal y se le dejaba su espacio ese silencio y ese derecho a llorar el dolor.

 

Hoy en día por ejemplo, si acabas de tener un aborto y has perdido tu bebe, no estas recuperada en unos días para volver al trabajo, alguien te diagnosticara una depresión y serás medicada convenientemente para que no puedas sentir el dolor que biológicamente y naturalmente te corresponde.

Siendo este ejemplo demasiado evidente, hay otros casos que sin serlo tanto tienen parecida etiología y se aparecen bajo múltiples diagnósticos que convierten al sufriente en un enfermo etiquetado para siempre.

“El usuario de Servicios Psiquiátricos y de Salud Mental ha de saber que el diagnóstico psiquiátrico no tiene la misma entidad que el diagnóstico de otras especialidad es médicas. Mientrasenelrestodelamedicinaeldiagnósticosueleimplicarlacausadela enfermedad (excepto en aquellas de causa desconocida, que se denominan idiopáticas  o esenciales),el diagnóstico en psiquiatría indica,muchas veces,la presencia de una agrupación de terminados síntomas que el psiquiatra objetiva durante la entrevista, pero no una información inequívoca acerca de la causa de dicha enfermedad. En algunos casos,incluso,eldiagnósticopsiquiátriconoimplicanisiquieraundiagnósticodeenfermedadenelsentidotradicional;por esa razón,se ha extendido el término ‘trastorno mental’ que se refiere, simplemente, a la presencia de un conjunto de síntomas que,por su importancia o consecuencias,merece algún tipo de atención clínica.”

Según quien objetive la entrevista a veces se dan diferentes diagnósticos y pueden, por ello, llegar a plantear tratamientos que difieren bastante unos de otros para un caso dado,

Al mismo tiempo nos encontramos que el paciente debido a la  fragilidad de su estado no cuestiona las diferentes etiquetas y además las asume como permanentes. Pasan de  estar en un proceso determinado el que sea, a ser el proceso.

Por otro lado se da el caso de los pacientes que llevan mucho tiempo en un estado determinado, ya sea debido a una infancia complicada o traumática que propicio que determinadas emociones  fueran mas frecuentes que otras, y han estado  estado teniendo emociones negativas de la coloración especifica que sea,tristeza,culpa,ira, vergüenza, etc.  durante años.

Estos sentimientos han creado un estado del ser automático. Se podría decir que a nivel subconsciente eres esa emoción, la experiencia de haber almacenado años de sufrimiento y de haber estado produciendo las sustancias químicas del sufrimiento y de la auto- compasión de manera repetida han condicionado subconscientemente al cuerpo aviviren este estado al que se ha acostumbrado.

El cuerpo se vuelve adicto a esa química, como una droga y focalizara la atención y vivirá las experiencias que hagan que se mantenga esa química en sangre porque las células se sienten bien con la química que conocen.en un sentido real nos volvemos adictos a los sentimientos de siempre a esos registros químicos

En ambos casos detrás esta la creencia ya sea propiciada por un diagnostico que se vive como permanente, o por una experiencia química que se ha hecho duradera en el tiempo, el paciente siente que esa etiqueta o ese estado del ser es el.

En realidad tanto la creencias, como ese estado con el que nos hemos identificado son solo etiquetas que nos hemos puesto y nos hemos habituado a ellas , respondemos con hábitos que las mantienen porque es lo que se espera de nosotros y están químicamente bien instalados.

El cuerpo es el sirviente de la mente. Pero cuando el cuerpo se convierte en la mente, el sirviente se convierte en amo sin darnos cuenta” JoeDispenza

 

Hemos oído tantas veces que somos tímidos, listos,torpes sociables etc,que actuamos como es esperado de nosotros.

Tanto las creencias como diversos aspectos de la identidad pueden ser cambiados y elegidos cuando nos damos cuenta que ya nos son útiles y que no nos convienen en esta nueva etapa de la vida y decidimos creer y identificarnos con otros mas adaptativos.

Cuando el cambio a nivel identidad y creencias esta hecho, su cascada desencadenante es decir comportamientos, conductas, actitudes etc. se modifican automáticamente y con entrenamiento cognitivo reorientado hacia estas nuevas creencias, el resultado  objetivo “ la personalidad” será otra.

Esto me lleva a abordar cada caso y cada paciente como una hoja en blanco en la que todo puede ser reescrito de nuevo, es un compromiso por mi parte de no juzgar nada , no creerme nada, y apelar a esas ganas de estar bien que motivan al cliente a buscar ayuda.

“Nunca es tarde para tener una infancia feliz” Milton Erikson

 



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