Psicólogo General Sanitario, Psicoterapeuta EMDR, Psicoterapeuta de Tercera Generación  y experta en Intervención con Mujeres, enfocada principalmente en trauma, y en  cambios vitales  así como en la asistencia a víctimas y la intervención sobre los problemas derivados de las experiencias traumáticas.

En los últimos años me he estado formando en diferentes áreas, especializándome principalmente en el abordaje EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares), en las Terapias de Tercera Generación y en las técnicas específicas para el tratamiento y la recuperación del trauma psicológico. Sin embargo, defino mi metodología de trabajo como integradora, ya que utilizo recursos de distintas técnicas y corrientes psicológicas, adaptándome a las necesidades que presenta cada persona.

Desde una concepción integral y humanista de la persona, trabajo los aspectos emocionales, cognitivos, psicofisiológicos y relacionales, situándote en el centro de la relación terapéutica. Entendemos la psicoterapia como un proceso de crecimiento y aprendizaje de nuevos recursos personales,  pues creemos firmemente en el potencial de cada persona, desde la infancia hasta la madurez, para crecer y afrontar sus propios retos y dificultades.

¿Qué son terapias de tercera generación?

La Psicología y Psicoterapia de Tercera Generación cuenta con el empleo de las técnicas más avanzadas, novedosas, potentes, efectivas y comprobadas científicamente para la intervención en todo tipo de problemas de índole psicológico.

La Primera Generación

La Primera  se caracterizaría por su carácter empírico y experimental y por el cambio de la conducta a partir del manejo directo de los antecedentes o consecuentes de la conducta. A pesar de sus valiosas contribuciones a la terapia actual, la primera ola (basada en el modelo operante  del aprendizaje) desarrolló las técnicas conductuales defendiendo que toda conducta es siempre aprendida. Sin embargo, estaba en gran medida limitada debido a que dicho modelo se centraba solamente en la conducta observable dejando de lado aspectos tan importantes que no se pueden observar como la mente y sus productos: los pensamientos. La terapia de conducta no parecía metodológicamente adecuada para tratar la mayor parte de los problemas de los pacientes, ni parecía relevante para tratar muchos de los casos que se presentaban en la consulta (por ejemplo, los trastornos de ansiedad o la depresión). Esta situación demandaba una innovación y, a partir de esta insatisfacción y para cubrir tal carencia, surgiría una segunda corriente.

La Segunda Generación

La Segunda se centró en cambiar los procesos cognitivos (pensamientos) mediadores entre los estímulos o antecedentes de la conducta y la conducta misma. Durante esta segunda etapa, las terapias cognitivas fueron creciendo en visibilidad y popularidad y se convirtieron en un desarrollo significativo de la psicología de finales del siglo XX. Sin embargo, esta corriente también presentaba limitaciones en lo que respecta al tratamiento de trastornos crónicos y problemas más graves (por ejemplo, los trastornos de personalidad) y de ahí comenzó el desarrollo y evolución hacia la actual Tercera Ola.

La Tercera Generación

Situamos el inicio de la Tercera a finales de los años 80 y el desarrollo de la misma en la última década del siglo XX y en la primera del presente siglo, encontrándose en su pleno apogeo en la actualidad.

La nueva ola de Terapias de Tercera Generación empieza a considerar no solo la conducta y los pensamientos de la persona, sino que además reconoce la interacción de ésta en un contexto. De ahí que pasen a denominarse también “terapias contextuales”. Esta ola se distingue de las dos generaciones anteriores (Terapia de Conducta y Terapia Cognitivo-Conductual) porque plantea que la persona no tiene que centrarse en la eliminación, cambio o alteración de los eventos problemáticos, sino que tiene que aprender a aceptar sus problemas, en primer lugar, adoptando un papel activo, comprometiéndose a trabajar para mejorar estos eventos problemáticos, en vez de apartarlos de su vida.

Actualmente, existe un cierto consenso respecto de los tratamientos psicológicos que están inmersos en esta Tercera Ola, y ciertas terapias se han dado en llamar “Terapias de Tercera Generación”, entre las que se incluyen: la Terapia de Aceptación y Compromiso, la Terapia Dialéctica Conductual y el  Mindfulness, entre otras. Todas ellas tienen como finalidad ofrecer a las personas habilidades que van dirigidas a aceptar lo que no se puede cambiar y a cambiar lo que es susceptible de cambio, todo ello, orientado a conseguir metas vitales y alcanzar una vida con sentido.

Según Robert dills unos de los principales impulsores de La PNL si el cambio se hace desde arriba en la identidad o creencias o valores se distribuirá en cascada hacia comportamientos conductas entorno.Para mí fue ha sido esencial el conocimiento de la Pirámide Neurológica», y la Estructura de la Personalidad presentada por ROBERT DILTS que a continuación se muestra.

arantxa pison

la procedencia de dicha estructura se debe a Gregory Bateson antropólogo y científico social inglés, identificó diferentes y complementarios sistemas neurológicos que inciden sobre el cambio y el aprendizaje en las personas, y los ordenó en diferentes niveles, reconociendo la influencia de cada uno en los demás, sobre todo de los niveles superiores sobre los inferiores (efecto cascada).  Bateson sugiere que los cambios que se originan en los niveles inferiores no siempre son perdurables en el tiempo, ni tienen por qué afectar a los superiores, por ello es importante hacer mayor fuerza de cambio en los niveles superiores, sin dejar de intervenir en otros niveles, y así alinearlos.